domingo, 6 de marzo de 2011

Ayer me crucé contigo


Solo para ingenuos

Este blog es para personas como tú. Si, también yo me incluyo en ese grupo que no queremos reconocer que lo somos. Pero todo el mundo necesita creer. ¿Creer en qué...? Pues creer en que personas como nosotros, “LOS INGENUOS”, podemos convencer a los que dicen que lo somos. Porque si todos ponemos un poco de nuestra parte haremos que muchas cosas cambien.

Ayer me crucé contigo

Sí, estoy seguro de que eras tú. ¿Porque?, porque ibas como siempre, despistado, pensando en tus cosas, estabas muy dentro de ti. Tu ni te percataste que estabas cruzándote conmigo, te saludé y tampoco me escuchaste...

Ayer me crucé contigo.

No te culpo, a mí también me pasa lo mismo algunas o muchas veces. Es más, cuando estoy leyendo tengo que volver atrás en repetidas ocasiones porque no soy capaz de concentrarme, leo páginas y páginas y no me he enterado de nada. ¿Te pasa también a tí?.

¿No crees que deberíamos parar a pensar un rato?.

Ayer me crucé contigo.

Estamos tan abstraídos con  nuestros asuntos que no tenemos tiempo ni para nosotros mismos, para sentarnos y pensar, leer, hablar.... Estamos dejando que se nos escape de las manos, nos estamos dejando llevar por la inercia de las prisas con las que vivimos, que nos absorben y no reaccionamos.

Hay que tener algo de ocio, contacto con otras personas, ocuparnos de los nuestros y de los demás.
Ya nos cuesta hasta saludar, que por cierto, es gratis y muy reconfortante, lo más básico, la educación, el respeto, una conversación.

Ayer me crucé contigo.

Queremos llegar antes, en el coche, en el Súper, a comprar el periódico. La mayoría de las veces no sabemos ni porque, pero queremos adelantar a todos, ser los primeros.

Por tener tanta prisa no disfrutamos de lo que nos dicen las personas que queremos, nuestros amigos; compañeros. Vamos tan rápido que no les escuchamos, les oímos, sí, pero no digerimos lo que nos dicen, en una palabra, no les prestamos ATENCIÓN, esa atención que reclamamos a los demás para nosotros.

Ayer me crucé contigo.

Poco a poco tenemos que educarnos y a los demás también, para tener una vida más simple, salir a pasear sin prisas, saludar a la gente que se cruza con nosotros, sentarnos en un parque y ver jugar a los niños, ver como disfrutan las personas charlando, leyendo..., tenemos que aprender a tener tiempo libre y a disfrutarlo.

Efectivamente, el otro día me cruce contigo, todos los días nos cruzamos pero ni tu ni yo lo sabemos y lo que es peor, no lo queremos saber, porque si nos damos cuenta, a lo mejor hay que pararse y tener una conversación, preguntar por la familia, el trabajo, pero... ¿y si se enrolla?, ¿o nos pide un favor?, quizás.., pretenda que nos veamos un día en su casa.

¿Estamos aquí para solamente pasar?, ¿para echar un vistazo?, ¿para correr todo lo que podamos hasta llegar al final del camino?, ¿para intentar ganar mucho dinero y luego morirnos?. Con lo bonita que puede ser nuestra vida si la compartimos y sin embargo la pasamos corriendo, sin exprimir cada momento, disfrutando de todo cuanto nos rodea en su momento justo.

¿Cuántas veces saludamos a las personas que van con nosotros en ascensor?, son exactamente igual que nosotros, con los mismos problemas, prisas, metas. Quizás al saludarles una mañana al entrar por una puerta, les hagamos reflexionar, quizás nos devuelvan el saludo e intenten dar los buenos días a otra persona al llegar a su trabajo.

Es cuestión de costumbres, no crees que hemos perdido muchas costumbres, simplemente por comodidad, porque tenemos tanta prisa, o mas bien porque nos resulta más fácil creer y decir que la tenemos...

Si has llegado hasta aquí y con estas reflexiones he sido capaz de despertarte, me doy por satisfecho. Yo he escrito estas letras para que lo lea todo el mundo, para que nos demos cuenta, que estamos desperdiciando muchos momento de nuestra vida y para que la próxima vez que nos crucemos, seamos capaces de vernos.... Un amigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario